Una cuenta puede mostrar un saldo mayor que hace un año y, aun así, alcanzar para menos. No es una contradicción: el número de la pantalla es nominal y no dice nada por sí solo sobre lo que se puede comprar con él. El poder de compra responde otra pregunta: cuántos bienes y servicios se pueden adquirir con esa cantidad de dinero en un momento determinado. Para comparar dos fechas se necesita una referencia de precios, y la más accesible en México es el INPC que publica INEGI.
La fórmula, sin adornos
El cálculo básico es un cociente. Se toma el nivel del INPC del periodo final y se divide entre el nivel del periodo inicial; el resultado es un factor de inflación acumulada. Después se divide el monto nominal entre ese factor. Si el índice pasó de 100 a 128 entre dos fechas, el factor es 1.28, y un saldo de 10,000 pesos de entonces equivale a 7,812.50 pesos de la fecha final en términos de capacidad de compra. La resta entre ambos montos indica cuánto se perdió, siempre en unidades monetarias de la fecha de referencia.
El detalle que suele pasarse por alto es la elección de las fechas. El INPC se publica con periodicidad mensual y cada lectura tiene su propia base. Mezclar un índice anual con un promedio mensual, o comparar un dato de diciembre con otro de junio sin ajustar, produce resultados que parecen precisos pero no lo son. Conviene anotar el periodo exacto de cada cifra antes de dividir.
Un ejemplo con canasta concreta
Suponga una canasta sencilla de tres productos: pan, leche y transporte público. Si el precio conjunto pasó de 500 a 590 pesos en el periodo analizado, la canasta se encareció un 18%. Con un saldo de 5,000 pesos, antes se podían adquirir diez canastas; después, solo ocho y una fracción. El saldo no cambió, pero la cantidad de bienes que representa sí. Ese es el punto que un estado de cuenta nunca muestra.
La canasta del ejemplo es deliberadamente simple y no pretende reflejar el consumo de una persona o familia real. El INPC agrupa cientos de genéricos con ponderaciones que siguen el gasto de los hogares, así que el resultado de un ejercicio con tres productos puede diferir del que arrojaría el índice general. La utilidad del cálculo está en el procedimiento, no en la cifra exacta.
Qué no dice este cálculo
El resultado es una referencia ilustrativa, no una proyección. El INPC es un promedio ponderado y el consumo de cada persona tiene su propia estructura: quien destina más a renta o a transporte sentirá la inflación de manera distinta a quien gasta sobre todo en alimentos. Tampoco conviene leer el ejercicio como una herramienta para decidir dónde colocar dinero; solo describe cómo cambió la capacidad de compra entre dos fechas con los datos disponibles.
Para revisar las fuentes y el tratamiento de las cifras, la sección de metodología del sitio detalla de dónde provienen los datos de INEGI y Banxico. Si el tema es la relación entre rendimiento e inflación, el artículo sobre tasa nominal y tasa real continúa el razonamiento desde otro ángulo.